Frenar también desarrolla control

No todo el trabajo ocurre al empujar o levantarse. Controlar una bajada, una recepción o una desaceleración también exige producir fuerza con precisión.
Condición física: más que resistencia

Mejorar la condición física no es solo aguantar más. Fuerza, movilidad, flexibilidad, coordinación y control también cuentan.
Movilidad de tobillo: más que estirar

La movilidad del tobillo influye en cómo resolvemos apoyos, flexiones y desplazamientos. Trabajarla no significa perseguir un ángulo perfecto, sino entender qué tarea necesitamos mejorar.
Variar ejercicios sin improvisar

Cambiar ejercicios puede tener sentido, pero no por novedad. Aprende a distinguir una variación con propósito de un cambio aleatorio y a valorar también la repetición.
Fuerza, movilidad y flexibilidad

No son tres objetivos que compitan entre sí. Fuerza, movilidad y flexibilidad pueden convivir en un entrenamiento cuando se entiende qué aporta cada cualidad.
Sudar más no es entrenar mejor

Sudar mucho no demuestra por sí solo que una sesión haya sido mejor. El objetivo, el esfuerzo adecuado, la ejecución y el control ofrecen criterios más útiles.
Fuerza a partir de los 40

La fuerza a partir de los 40 se beneficia de constancia, progresión y un reto adecuado, sin necesidad de complicar el programa.
